Por María Lorena Bartoli

Es armonía en los planos existencial es unidad cuerpo, cerebro, mente. Lo practican personas de todas las edades y la diversidad de clases no para crecer. Sin embargo, no todos tienen claro para qué sirve el yoga y cuáles son sus múltiples beneficios. Te contamos de qué se trata y cómo ponerla a favor de tu bienestar.

Éste entrenamiento permite que la mente trabaje coordinadamente con el cuerpo y que no esté dispersa, mirando lo que hace el otro. Las posturas se adecúan de acuerdo a las necesidades de cada persona, no se trabaja con rutinas porque estructuran y la mente se distrae: las clases son variadas y dinámicas, pasando por posturas de equilibrio, elongación, fuerza, flexibilidad y movimientos libres, siempre con la consigna de respirar adecuadamente en cada postura. La concentración se logra a través del proceso de aprendizaje de pensar, sentir y disfrutar del cuerpo

Al practicar estas técnicas, se toma consciencia de cuáles son las partes del cuerpo más propensas a la rigidez y al dolor. Esto ayuda a mantenerse alerta a los factores que pueden generar tensión: la postura diaria, la indumentaria, el ambiente laboral, el hogar o la manera en que se mueve el cuerpo.

La palabra yoga significa «unión», «integración». Se trata de una disciplina holística, un sistema de autoconocimiento que promueve el incremento de la consciencia, y que trabajando desde el cuerpo en el aquí y ahora (presente), busca la integración de los planos físico, mental y espiritual.

Su práctica se basa en:

● En estas posturas hay músculos que se contraen y tonifican y otros que se relajan y flexibilizan. Se logran distender no sólo los músculos superficiales, sino también los profundos.

● Se logra relajar la cavidad abdominal y sus órganos internos, como así también corazón, pulmones, riñones, etc., trabajan sobre centros nerviosos y glándulas endocrinas, regulando su funcionamiento.

● Las posturas inducen a determinados estados mentales, ya que hay una correlación entre el cuerpo y la mente.

● Las posturas mantienen la columna vertebral flexible, corrigiendo o mejorando diversos problemas cervicales, dorsales y lumbo-sacro.

● Ayudan al libre flujo de la energía en el organismo, como así también, de todos sus fluidos (linfa, sangre, respiración)

● Se buscan respiraciones profundas y lentas. Se trabaja con respiraciones completas, usando la zona abdominal, costal, y clavicular, buscando así una mejor y mayor oxigenación.

● La correcta respiración, produce relajación física y mental.

● También la respiración tiene vinculación con el estado mental y además, permite regular la entrada de prana (energía) distribuirla por todo el organismo.

● Al respirar correctamente, mejoramos nuestro estado de ánimo y nuestro estado mental.

Relajación:

Sin relajación no hay yoga. Se comienza con la parte física para lograr la relajación psíquica. Se trata de conseguir aflojar todas las contracturas conscientes e inconscientes del cuerpo, lograr tranquilidad emocional y silencio de la mente; en resumen: un «dominio de sí mismo» (relajación), todas las energías del cuerpo y del psiquismo, que se habían movilizado durante los asanas, ahora se aprovechan, se absorben, incorporan. La relajación produce un descanso profundo, recuperación de la fatiga general y mejor funcionamiento del organismo.

Es un estar atento observando el devenir de los pensamientos, emociones, sensaciones; sin interpretar, ni juzgar, ni razonar, simplemente mirando y respirando. Es una experiencia, un modo de vida. Con la práctica, la mente se vuelve lúcida y espaciosa, depuramos los sentimientos negativos, disminuimos las distracciones y conectamos con la paz interior.

Además los beneficios en el área del arte y deporte
Alivia dolores, ayuda a motivarnos, mejora la concentración, nos mantiene jóvenes, ayuda a descansar, reduce inflamaciones, refuerza el sistema inmune, calidad osteoarticular y permite que alcancemos mejor concentración, autoconocimiento desarrollo integral y progresivo de mente y cuerpo fortaleciendo la autoestima, regula de igual manera el sistema nervioso y el sistema endocrino

Manejamos el stress y sus condicionamientos permitiendo que nuestra mente alcance descansos óptimos después de las clases y además mejoremos nuestra calidad de vida Todos sabemos que el yoga hace maravillas para la mente. Incluso los principiantes de asana, pranayama y meditación tienen la sensación de una mayor estabilidad y claridad mental durante y después de la práctica.

Ahora, gracias a sofisticadas tecnologías de imagen cerebral, la neurociencia está demostrando lo que los profesores y los profesionales conocían desde siempre: que el yoga y la meditación puede literalmente cambiar tu cerebro.


María Lorena Bartoli
Docente en neurociencias
Profesora de yoga y facilitadora de esferokinesis
Desarrollo de actividades en diferentes espacios de la ciudad de Rosario

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