Todos hacemos lo mismo cuando viajamos: buscamos los puntos más famosos de la ciudad, sacamos nuestro celular, si estamos acompañados, pedimos que nos juntemos, miramos la cámara, o solitos nomás extendemos el brazo y sacamos una selfie para luego, subirla a nuestra colección de fotos de «estuve ahí». También, posamos sacando la lengua, haciendo una mueca, trompita, alguna pose, gesto especial o mostrando algún atributo, para plasmar “lo bien que estoy”. Ésta ha sido la tendencia que ha reinado durante años en las redes sociales, pero que hoy tiene una contra-tendencia: las stefdies.


Pero, Stephanie, odia a éste tipo de personas (ósea a nosotros) y prefiere “morirse” antes de tomarse una selfie en un punto turístico o mostrar su belleza. Pero no le bastó con dejar este sentimiento en una mera expresión verbal, también lo hizo visual. Todo empezó como una broma. Se reía de su propio cansancio y decidió que quizá, si capturara esos momentos para después volver sobre ellos, encontraría muchas situaciones de su vida absolutamente ridículas.


El nuevo estilo de fotos comenzó abiertamente como una guerra a las populares selfies. Adiós al exceso de maquillaje, a las caras bonitas o las muecas falsas. Ahora simplemente apareces tumbado, boca abajo, como algo sin vida en medio de un paisaje o lugar turístico.

Stephanie Leigh Rose comenzó con este proyecto en 2017 y hoy «el movimiento» ha tomado fuerza y ya es tendencia en Instagram. «Las primeras “stefdies”, eran fotos divertidas de mi vida diaria, cuando me encontraba exhausta y quería captarlo. Nunca son perfectas, no es eso lo que busco, sino la realidad de la situación con todas sus imperfecciones“, dice Leigh Rose en el sitio Mag.

¡¿Está muerta?!…se escuchaba decir a los sorprendidos transeúntes que veían que algo no estaba bien.


La artista y modelo Stephanie Leigh Rose, que hace furor en las redes, encontró una forma totalmente insólita de documentar sus viajes. En su nuevo proyecto “stefdies” (podría interpretarse como “stef” por Stephanie y “die”, muere en inglés), la joven, posa tumbada en el suelo boca abajo en los lugares turísticos más emblemáticos del mundo.

Según declaró la propia artista al portal Bored Panda, las denominadas antiselfies son muy diferentes de los autorretratos tradicionales, en los que todo está controlado. «En mis fotos tengo una oportunidad, si sale mal, pues nada, a otra cosa, así es la vida. Intento captar esa impermanencia en mis fotos», declaró.



Subrayó, además, que stefdies es como un personaje en sí mismo e invitó a la gente a «conectar con ello e interpretar las imágenes como quieran». ¿Te animas al reto? Las personas reaccionan de manera diferente cuando ven a la artista en el suelo boca abajo. Algunos la ignoran, otros le preguntan por su estado de salud y una pequeña cantidad se suma a su «performance».

Las divertidas (y un poco escalofriantes) antiselfies, tomadas frente a las populares atracciones turísticas como la catedral de Notre Dame, la Torre Eiffel o el puente Golden Gate, pronto se hicieron virales en las redes.

«Hay una evolución orgánica. Las primeras stefdies, eran fotos chistosas de mi vida diaria, cuando me encontraba exhausta y quería captarlo. Nunca son perfectas, y no es eso lo que busco, sino la realidad de la situación con todas sus imperfecciones«, señaló Stephanie Leigh Rose.

La stefdie nos recuerda que algún día moriremos, como nuestra figura boca abajo. De ahí que verla en la fotografía no solo despierta a la imagen sino a nosotros. Aquí está nuestro cadáver fuera del Big Ben.

Se nos da la oportunidad de «morir antes de morir» y realmente tomar el momento en la foto, como debemos en la vida. No se trata de la muerte, se trata de la vida. Es un recordatorio constante de lo preciosa que es la vida. El aliento interior es lo que todos buscamos en última instancia.