Si eres asiduo usuario de Internet seguramente habrás visto un espeluznante rostro de ojos gigantescos, cara alargada y blanca, con una enorme sonrisa deforme y dicen que se hizo conocido en WhatsApp, pero que no muchos conocen el origen de este personaje que se ha vuelto popular.

El Reto de Momo (también conocido como «Juego de Momo» y en su forma inglesa Momo Challenge) es una farsa viral, una leyenda urbana acerca de un inexistente «reto o desafío» de redes sociales que se ha esparcido por medios de comunicación y redes sociales. Este reto consistía en hablarle a una hora determinada a Momo para recibir sus espeluznantes respuestas.

Todo comenzó con una publicación en Facebook, según cuentan los pocos que pudieron observarla antes que desaparezca junto con el dueño del perfil que hizo la publicación. Se dice que un muchacho publicó una serie de imágenes junto con la historia completa, que contaba su aterradora experiencia por un contacto que le pasaron sus amigos. El número era +81 345_____.

Según este usuario, se habría contactado con ‘Momo’ a las 3:00 am, hora que le respondió en un perfecto español, a pesar que era un número de Japón. Esto lo sabemos por el prefijo +81, que se utiliza para contactarse con números de esa ciudad.

Conforme avanzaba la conversación, el contacto “maldito” de WhatsApp comenzó a enviarle fotos perturbadoras de supuestos asesinatos y crímenes que la persona detrás del número habría cometido. Muchas personas intentaron hacer una búsqueda inversa con estas imágenes, pero se encontraron con la horrible verdad que Google no las reconocía.

Rápidamente, el número y las historias de terror se comenzaron a viralizar en Internet, en especial en YouTube, donde todos los creadores de contenido comenzaron a hacer sus propias llamadas, algunos asegurando que ‘Momo’ se habría contactado con ellos mientras que otros hacían bromas del mismo contacto.

No pasó mucho tiempo antes que también se relacionara con dos supuestos accidentes que dieron como resultado el fallecimiento de una mujer en una azotea, donde la criatura se apareció para luego hacerla caer por las escaleras, dándose un golpe de muerte.

Se ha reportado que un usuario llamado Momo, incita a niños y adolescentes a realizar una serie de tareas peligrosas, incluidos ataques violentos, daño auto infligido y suicidio. A pesar de las afirmaciones de que el fenómeno había alcanzado proporciones globales en julio de 2018, el número de quejas reales es relativamente bajo y ningún departamento legal o policial, ha confirmado que alguien ha resultado herido como resultado directo del supuesto «reto».

La preocupación y la angustia registradas por niños y adultos se debieron principalmente a los informes de los medios de comunicación más que a «Momo», lo que ha llevado a organizaciones relacionadas al cuidado infantil a ver las advertencias contra el presunto fenómeno en internet.

El reto «se convirtió en un fenómeno global» en 2018 después de que un periódico indonesio reportara que había causado que una niña de 12 años cometiera suicidio. La visibilidad del fenómeno creció en febrero de 2019 después de que el Servicio de Policía de Irlanda del Norte emitiera una advertencia pública en Facebook y la personalidad de redes sociales estadounidense Kim Kardashian, publicara en su cuenta de Instagram pidiendo que YouTube eliminara los presuntos videos de «Momo»

Para representar a «Momo», las cuentas usan la imagen de la escultura de un “ubume” (un tipo de yōkai o espíritu japonés) creado por Keisuke Aisawa en la compañía de efectos especiales «Link Factory». La compañía ha declarado no tener ninguna relación con el «reto de Momo» en sí mismo. Las imágenes de la escultura han sido posteadas en línea en la cuidad de Ginza, un lujoso distrito de Tokio, y que formó parte de una exposición sobre fantasmas y espectros en 2016, cuando la escultura fue exhibida públicamente. Imágenes de la escultura con ojos saltones y boca en forma de pico pueden ser perturbadoras especialmente para los niños. Una visión cercana de la cara da la impresión de ser una máscara o una mujer con facciones distorsionadas.

Algunas publicaciones que atribuían la imagen a una escultura del artista japonés Midori Hayashi, resultaron ser incorrectos. Hayashi indicó que la pieza no era de su autoría y usuarios de internet identificaron la fuente correcta.

En marzo de 2019, Aisawa confirmó que la escultura había sido desechada en 2018, después de que sus materiales, caucho y aceites naturales, se degradaron y pudrieron y declaró que logró salvar un ojo de la escultura, y que pretende reutilizar para otra creación en el futuro.

Pero, ¿qué hace peligroso a este juego? ¿Cuál es el problema de escribir a un número desconocido de WhatsApp?

Los investigadores establecen cinco posibles razones que pueden usar los delincuentes:

● Robar información personal
● Incitar al suicidio o a la violencia
● Acosar
● Extorsionar
● Generar trastornos físicos y psicológicos (ansiedad, depresión, insomnio, etc.)

En definitiva, Momo es una escultura realizada para una exposición. No hay nada malo en eso, sólo que algunas personas se encargaron de hacer circular raras historias y falsas informaciones.