La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 2 de abril como Día Mundial de Concientización sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo, para que puedan llevar una vida plena y gratificante como parte integrante de la sociedad, disfrutando de las mismas oportunidades y rompiendo con los mitos que se escuchan a diario sobre las personas que lo padecen.

El nombre específico es Trastorno del Espectro Autista (TEA) y es una condición que afecta a 1 de cada 59 niños. En los TEA se encuentra alterado, en distintos niveles, el desarrollo de la comunicación y el lenguaje, la interacción social, y la flexibilidad de la conducta. Se dice que es un trastorno neurobiológico y que nacemos con autismo. Si bien no está determinado qué es lo que lo causa, en estos momentos no hay una cura. Muchas investigaciones que cada vez avanzan más, sostienen que no es una enfermedad sino un trastorno neurobiológico que se manifiesta en los primeros dos años de vida del desarrollo de la infancia.

La doctora Dra. Andrea Abadi, directora médica del departamento infanto juvenil y jefa de la clínica de TDAH de Ineco explicó: “Por ser un trastorno del neurodesarrollo, las características se manifiestan tempranamente, por esto mismo acompañaran al individuo a lo largo de toda su vida. A veces sucede que, por ser portadores de formas muy leves, los síntomas de la primera infancia pasan desapercibidos y hace que se diagnostique traídamente esta condición, pero no significa que no hayan aparecido previamente”. Según la especialista, es muy importante reconocer las señales de alarma en el desarrollo del niño, para realizar la consulta profesional sin demora. Estos signos pueden incluir la presencia de importantes dificultades en comunicarse y regularse conductualmente, sin lenguaje y con muchos problemas para adaptarse al contexto familiar y social. En otros casos, hay quienes se expresan verbalmente, pero sus temas pueden ser rígidos y perseverantes, con poca capacidad comunicacional y que pasan totalmente desapercibidos para el contexto que lo rodea. Muchos otros tienen dificultades sensoriales que les dificultan estar en lugares multitudinarios, usar prendas con etiquetas o, por ejemplo, solo comen comidas de una determinada textura, lo cual limita su inserción en ámbitos de sociabilización si no se los trata de manera específica.

Si bien no hay estadísticas oficiales, desde la organización TGD-Padres-TEA informaron que se estima que en Argentina existen más de 700.000 personas con autismo. Las estadísticas son muy fuertes sobre todo en Estados Unidos y en Europa. En Estados Unidos la más actual habla de un chico cada 59 personas, pero el año pasado salió un estudio relevante en Dinamarca que data de uno cada 38.

De acuerdo con la Dra. Abadi: “Hay diferentes grados de autismo los cuales se dividen según el grado de apoyo que requieren para su funcionalidad, son tres niveles, aquellos que requieran ayuda muy notable, ayuda notable, o ayuda, en relación a los déficit comunicacional, intereses restringidos y conducta repetitiva. En general, hay que tener en cuenta que quienes tienen condición del espectro autista, presentan dificultades en comprender chistes, o no manejan codigos sociales, suelen ser rigidos e inflexibles, y muchas veces Por lo cuál, si bien hay que tratarlos como a todos los individuos, deberiamos tener en cuenta estas dificultades para no someterlos a niveles de stress innecesarios”.

Para eliminar el estigma “Debemos entender que esta condición acompañará a las personas durante toda su vida y que, con las intervenciones y apoyos adecuados, podrán encontrar un lugar de inserción social educativo, laboral y familiar, siempre que estemos abiertos a comprenderlos como individuos únicos con habilidades por desarrollar y descubrir,” finaliza la especialista de INECO.
Cabe destacar que en noviembre de 2014 el Congreso sancionó la Ley 27.043, de Abordaje Integral de los Trastornos del Espectro Autista, pero hasta el día de hoy no se reglamentó. La implementación de la Ley mejoraría la situación sobre todo a los sectores más vulnerables, a quienes no tienen obras sociales ni prepagas; además la norma prevé investigación y desarrollo de estadísticas, lo cual es fundamental para la planificación de políticas públicas.

El autismo es una discapacidad permanente del desarrollo que se manifiesta en los tres primeros años de edad. La tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y tiene un terrible impacto en los niños, sus familias, las comunidades y la sociedad. A lo largo de su historia, el Sistema de las Naciones Unidas ha promovido los derechos y el bienestar de los discapacitados, incluidos los niños con discapacidades de desarrollo. En 2008, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad entró en vigor, reafirmando el principio fundamental de universalidad de los derechos humanos para todos. La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de ayudar a mejorar las condiciones de vida de los niños y adultos que sufren este trastorno.


por Cintia Gómez Cerrudo